"¿Qué agencia me recomiendas en Mallorca?" "¿Qué hotel boutique elijo en Pollença?" Estas preguntas, que hace tres años se hacían en Google, hoy se hacen cada vez más a ChatGPT, Perplexity o Gemini. Y la respuesta ya no es una lista de diez enlaces azules: es una recomendación concreta. O estás en ella, o no existes para ese cliente.
Qué es el GEO
El GEO (Generative Engine Optimization) es la disciplina de conseguir que los motores de IA entiendan quién eres, qué haces y cuándo tiene sentido recomendarte. Es el hermano del SEO clásico: comparte gran parte de la base — contenido útil, autoridad, señales técnicas — pero con matices propios, porque la IA no "posiciona" páginas: cita fuentes y sintetiza respuestas.
Cómo decide una IA a quién recomendar
Los modelos combinan lo que aprendieron en su entrenamiento con búsquedas en tiempo real. Para salir bien parado en ambos frentes necesitas tres cosas:
- Una entidad clara — quién eres, dónde estás y qué haces, dicho igual en todas partes: tu web, tus datos estructurados (schema.org), tu ficha de Google, tus perfiles y directorios. Las contradicciones diluyen la confianza del modelo.
- Contenido citable — la IA cita a quien responde bien preguntas concretas. Un artículo que explica de verdad "cuánto cuesta una web profesional" tiene muchas más papeletas que una página de servicios genérica.
- Rastreabilidad — los bots de IA (GPTBot, ClaudeBot, PerplexityBot) tienen que poder leer tu web. Bloquearlos en robots.txt es autoexcluirse de la conversación.
Acciones concretas que funcionan
1. Datos estructurados serios
Schema.org de organización con servicios, dirección, teléfono, premios y valoraciones. Es el idioma nativo de las máquinas: lo que en la web es texto bonito, en el schema es un hecho verificable.
2. Responde preguntas reales, con cifras y ejemplos
El contenido que la IA cita tiene una forma reconocible: título que plantea la pregunta, respuesta directa en los primeros párrafos, datos concretos, ejemplos reales. Las FAQs bien redactadas en las páginas de servicio son munición perfecta.
3. Cuida las fuentes que la IA lee
Los modelos triangulan: tu web, reseñas de Google, directorios del sector, menciones en prensa y en otras webs. Un perfil de reseñas sólido y menciones consistentes pesan tanto como tu propio contenido.
4. Publica un llms.txt
Un fichero en tu dominio que resume en texto plano quién eres, qué servicios ofreces y tus proyectos destacados, pensado para que los motores de IA lo consuman directamente. Es un estándar emergente: pocos lo tienen y es barato de implementar.
Lo que NO cambia
El GEO no sustituye al SEO: lo amplía. Las IAs buscan en los mismos índices, leen las mismas webs y premian las mismas virtudes de fondo — claridad, autoridad, utilidad. Todo lo que hagas bien para Google te acerca también a la recomendación de la IA. La diferencia es que ahora el ganador no se lleva un clic: se lleva la recomendación entera.
En staycreative trabajamos SEO y GEO como una sola estrategia de visibilidad — en nuestra propia web y en las de nuestros clientes. Si quieres saber qué dice la IA de tu empresa hoy (pruébalo, es revelador), hablemos.